Comunicación·Emociones

“Cura emociones”, un juego muy emocionante

¡Feliz jueves, pececitos! ¿Cómo va la penúltima semana escolar?

Esta semana, en esta segunda entrada, os traigo uno de mis juegos favoritos de creación propia, el “cura emociones”.

Se trata de un juego para trabajar algunas emociones de esas que llaman “negativas”, pero que para mí es tan importante sentirlas y trabajarlas como el resto, e incluso más.

En este juego nos centramos en la tristeza, el enfado y el miedo y el funcionamiento es similar al del juego “Virus”: debemos conseguir tener una carta de cada “Monster-emoción” sin ninguna acción negativa encima.

¿Con qué cartas contamos?

Tenemos 37 cartas en total que se diferencian por los colores y por sus logotipos.

  • Todas las cartas de color verde implican una acción con las cartas.
  • Todas las cartas multicolor implican cosas buenas.
  • Todas las cartas moradas tienen que ver con la tristeza.
  • Todas las cartas azules tienen que ver con el enfado.
  • Todas las cartas amarillas tienen que ver con el miedo.

¿Y qué significa cada carta?

Aquí os paso a explicar lo del “logotipo”.

Algunas cartas tienen en su esquina superior izquierda una carita que nos indica que estas cartas son las cartas de emoción que tenemos que conseguir.

Otras cartas tienen en su esquina superior izquierda un pulgar hacia arriba o un pulgar hacia abajo que indican que nos sirven para curar las acciones malas o nos sirven para hacer esas acciones malas. El pulgar arriba siempre será una acción buena que cura nuestra emoción y el pulgar abajo supondrá una acción que provoca la emoción, por lo que tiene un efecto “malo”.

En el caso de las cartas verdes de las que hablábamos antes, estas no cuentan con logotipo y suponen una acción con las cartas. En este caso contamos con tres modelos diferentes: las que representan un cubo de basura, que supone poder quitarnos todas las acciones malas y pasárselas a otro jugador; las que representan dos flechas invertidas, que significa que podemos cambiarle las cartas a otra persona; y la que nos muestra una mano con tres cartas, que nos permite pedir al resto de jugadores que tiren sus cartas para no ganar.

¿Qué es lo ideal para el juego?

Lo ideal es que juegue como mucho el profesional con uno o dos niños, si juegan más deberíamos crear otra baraja más.

Para mi lo más importante de este juego es ir indicando al niño o persona con la que juguemos cada cosa que vamos sacando. Ir debatiendo las acciones “¿esto qué te hace sentir?” “¿Y esto otro?” “¿Crees que esto te calma?” “¿Qué otras cosas pueden calmarte?” “¿Crees que es justo pasarle todas las acciones malas a otra persona? ¿Es justo que ellos carguen con nuestras acciones?” “Vaya, esa acción nos está curanto el miedo/tristeza/enfado, ¿Qué crees que sentiremos entonces?”…

Es un juego que da muchísimas posibilidades y que creo que es fundamental para trabajar la resolución de problemas y conflictos sin duda.

Además, al ser tan visuales y distinguirse por logos y colores, su uso es aplicable con cualquier niño o persona.

¿Qué os ha parecido?

Un abrazo fuerte,

Lucía Hdez Maíllo.

Comunicación·Emociones·Entrevistas·Pedagogía Hospitalaria

Entrevistamos a Elena, de @psicologiaparadummies

LUCIA: ¡A los buenos días, Elena! ¡Qué alegría tenerte por aquí! ¿Cómo estás?

ELENA: ¡Hola Lucia! Alegría para mi participar en la sección, junto contigo y el resto de compis que han ido pasando. ¡Me hace mucha ilusión!

LUCIA: Quizá muchos de los que nos leen no sepan quién eres, por lo que, ¿Qué te parece si empiezas contándonos quién está detrás de @psicologiaparadummies y cuál es su labor?

ELENA: De nuevo, gracias por valorar tenerme en la sección de entrevistas. Detrás de @psicologiaparadummies, está Elena. Soy psicóloga general sanitaria, y psicooncóloga. Me he formado en psicooncología y psicología de los cuidados paliativos, duelo, e intervención y orientación en situaciones de crisis y emergencias, siempre con el foco de atención en lo infantojuvenil e intervención familiar. Actualmente trabajo en una Unidad de Adolescentes de Oncohematología en un Hospital madrileño por las mañanas, y por las tardes compagino el dispositivo de Ayuda al Duelo por Covid19 del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, consulta privada, y en ocasiones algunas jornadas en la Fundación ANAR. Además soy una enamorada de la cocina, lectura, y sierra madrileña.

LUCÍA: Es la primera vez que tratamos en el área de las entrevistas el tema de la Psicooncología y, aunque yo tengo varias formaciones relacionadas con la Pedagogía hospitalaria porque es una de mis grandes pasiones, ¿Nos podrías explicar en qué consiste tu trabajo directo con los pacientes adolescentes?

ELENA Podemos decir que mi trabajo consiste en acompañar al/la adolescente (en ocasiones adultx joven), familia y entorno cercano (toda la familia extensa, pareja, amigos, etc…) a lo largo del proceso de enfermedad oncológica o hematológica. A lo que me refiero con “proceso de enfermedad” es desde el diagnóstico, tratamiento, fin de tratamiento, recaída, situación de final de vida y el tratamiento también dentro de ensayos clínicos.

Tras el diagnóstico, todo el sistema que sostiene al/la adolescente sufre algo parecido a la caída de un meteorito. Todo se desordena, se descoloca. Se caen las certezas y seguridades que tenían estas familias. A partir de ese momento van a tener que vivir una nueva realidad, llena de situaciones agresivas, de miedo, temor, y también nuevas formas de alegría y amor.

Mi papel en el hospital es el de acompañar, e ir cogiendo todos esos trozos de su “antigua realidad” y ver cómo podemos recomponerlos con cosas nuevas para volver a encontrar nuevas certezas que sostengan, cuando no hay certezas tenemos a las emociones como guía. Es cómo la cerámica japonesa “kintsugi”, dónde un jarrón se rompe, y en lugar de tirarlo, perderlo u olvidarlo, lo reparan uniendo las piezas con oro líquido, dando lugar a un jarrón único y bello.

LUCÍA: Si centramos nuestra atención en todo el proceso psicológico que supone recibir un diagnostico oncológico, al que además añadimos que quien lo recibe es un menor, ¿qué papel juega la resiliencia en todo esto?

ELENA: Me gusta pensar que todos somos resilientes, lxs chicxs que pasan por un diagnóstico de una enfermedad grave, y todas sus familias, y entornos, son resilientes.

Lxs pacientes de cáncer han demostrado a través de numerosos estudios, que tras pasar un cáncer, la gran mayoría tiene crecimiento personal. Hay crecimiento personal en el cáncer. Son personas que cuando se evalúa la calidad de vida, ansiedad, depresión, y muchas otras variables, puntúan como el resto de la población, si no por encima de las medias poblacionales. Muchos estudios van en la dirección de que tras un momento de crisis como es este diagnóstico, se produce un cambio de valores, un nuevo sentido de vida, que hace que esto ocurra. De ahí que todxs sean resilientes, sólo que a veces hay algunxs a quienes tenemos que recordárselo.

LUCIA: El proceso oncológico, además, supone cambios a nivel físico que, si de adultos nos impactan, de niños pueden suponer más “problemas” puesto que nos encontramos en un momento en el que damos más importancia al físico seguramente, ¿cómo podemos trabajar ese afrontamiento a los cambios físicos provocados, entre otras cosas, por tratamientos de quimio y radio?

ELENA: Es cierto que en la población con la que yo trabajo, lxs adolescentes, es el momento en el que se inician todos esos cambios físicos, hormonales, psicológicos, sociales, que revolucionan al/la menor (y a la familia), sin una situación oncológica. Si a todo esto le añadimos que actualmente con las redes sociales, los selfies, los ya tan hablados filtros de Instagram, es un “caldo de cultivo” para que, en general, lxs adolescentes puedan encontrarse con dificultades en relación a la autoimagen. Si además le sumamos un tratamiento oncológico dónde es conocido que pierden el pelo (esto incluye también el vello), pueden perder masa muscular si no continúan con ejercicio físico, pueden tener en ocasiones hinchazón debida a los corticoides, y, en algunos casos, en función de las cirugías, cambios como prótesis, desarticulaciones…

Hay muchísimas cosas a trabajar en relación a la imagen corporal en dónde lxs profesionales podemos aportar a este momento de lxs pacientes. En general uno puede trabajar en relación a la autoestima, autoimagen, autoconcepto, identidad, y un sinfín de distintas entidades que se ven afectadas por esos cambios físicos, y que en función del/la adolescente habrá que valorar su caso como único e implementar las estrategias que sean adecuadas. Uno de los trabajos más bonitos, bajo mi punto de vista personal en este ámbito, es el de trabajar con el/la menor qué cosas es más que su aspecto físico, quién es como persona y darle el valor que merece.

LUCÍA: Cuando yo escribí el artículo “Comunicación intrafamiliar y cáncer de mama”, muchas mujeres me comentaban que muchas veces no sabían cómo contar el diagnostico ni qué información dar ni a quién sobre lo que estaba pasando. ¿Crees que en el caso de los adolescentes esto también sucede? ¿Qué labor se suele hacer para enseñar al adolescente a afrontar la situación de contarle a sus amigos lo que está pasando?

ELENA: Lo busqué en la revista de Psicooncología y pude leerlo, ¡qué trabajo tan bonito!

Sí, creo que es algo que aparece en todas las edades de las personas que reciben el diagnóstico de cáncer. Hay muchas dudas sobre qué, cuánto, cuándo y a quién contar lo que te está ocurriendo. Todo, cómo siempre en psicología, tiene que ver con la persona que tienes en ese momento delante. Hay pacientes que según les conoces te dicen que han llamado a sus mejores amigxs, otrxs que tienen en ese momento muy claro que no quieren hablarlo,…, cómo siempre hay que ajustarse a los ritmos y tiempos de cada persona.

Mi trabajo como psicooncóloga es como ya he dicho, acompañar, sea cual sea su decisión, y ayudarles a comprender los motivos que les llevan tanto a querer hablarlo como ocultarlo, y tras explorar mucho e indagar, saber si detrás se esconde el miedo, el hecho de no haber comprendido la información, una situación de acoso escolar, etc. Una frase para saber como hacer este tipo de acercamiento que podemos tener lxs profesionales en la cabeza es “acompañar sin empujar”.

El apoyo social se ha estudiado como fuente de protección ante el desarrollo de reacciones desadaptativas ante el proceso de enfermedad, y se valora que aquellas personas con un apoyo social percibido elevado, suelen vivir la enfermedad con una mejor calidad de vida. Pero esto siempre son datos generales, y no individualizados, a lxs pacientes hay que tratarles como individuos únicos que es lo que son.

LUCIA: Para terminar con la entrevista, me gustaría que nos hablases de un tema que se está poniendo muy de moda ahora, aunque el concepto surgiera ya años atrás, y es el de la “positividad tóxica”, ¿nos podrías hablar un poco sobre qué es y cómo lo podemos trabajar? Creo que antes de finalizar es muy interesante tocar este tema.

ELENA: Cómo dices es un concepto que viene cogiendo peso con el paso de los años, y gracias al trabajo de lxs profesionales que visibilizan y sensibilizan en relación a la salud, en específico mental, han ido poniendo de manifiesto la trampa que supone. Lo que se conoce por positividad tóxica, es a todo aquello que engloba un positivismo extremo, autoexigiéndonos y poniendo sobre lxs otrxs la necesidad de “ser positivos”, “estar siempre felices”, “ser optimistas”, sea cuál sea la situación, y tachando de “negativas” al resto de las emociones (tristeza, nostalgia, decepción, incertidumbre). Las emociones, son emociones, no son ni buenas, ni malas, ni mejores, ni peores. Es cierto, que quizás podemos asociar sensaciones corporales más desagradables a emociones como la ira o la tristeza, pero eso no las hace mejores ni peores. Las emociones sean cuales sean, son necesarias, son como una señal de alarma, que nos indica que tenemos una necesidad descubierta. Si las bloqueamos, evitamos, silenciamos, y no prestamos atención, no prestamos atención a nuestras necesidades, y eso antes o después, nos tocará lidiar con ello, pero con esa evitación lo único que conseguimos es alargar y en algunos casos incrementar el sufrimiento. Lidiar con la evitación del sufrimiento es otra forma de sufrir.

¿Por qué es importante en oncología deconstruir la “positividad tóxica”? de la manera más resumida que me sea posible, lo intento contar. Día a día lidiamos con estas ideas en consulta en el Hospital, padres que piden a sus hijos que “no llores”, amigas que dicen a las madres “tienes que ser fuerte”, pacientes que reciben ideas como “si estás con una sonrisa ayudas a curarte”. Y todo esto no hace más que sumar y sumar peso a la espalda de la familia que está lidiando con una de las peores cosas en su vida, añadiendo responsabilidades que no les corresponden, como es su curación (de eso se encarga la medicina). Si un padre no llora delante de su hijo por “fortaleza”, lo que hace es que no da validez al llanto de su hijo si algo le preocupa; si no se muestra preocupado por miedo a preocupar a su hija, les lanzamos un mensaje contradictorio de la gravedad de lo que ocurre, porque no sintoniza con lo que sus padres reflejan; si no se pone sobre la mesa lo que duele la situación, y no se puede hablar de ello, hace que las familias se enfrenten más aisladxs a una situación que ya es de por sí agresiva, pero que con el apoyo familiar, de amistades, una buena comunicación, y sostén por parte de lxs profesionales, puede afrontarse sin sufrimiento añadido.

Fomentar la expresión, la validación, y la legitimación de las emociones es parte fundamental de todxs lxs profesionales sanitarios. Es importante que revisemos los mensajes que lanzamos en las redes sociales, y en el día a día.

LUCIA: Bueno Elena, por mí me tiraría todo el día hablando sobre el tema, pero creo que con el “pececuestionario” vamos a dar la traca final a la entrevista ¿te parece? ¡Empecemos entonces!:

  • Libro de tu ámbito que no puede faltar en tu biblioteca: La teoría del apego: un enfoque actual. Mario Marrone.
  • Película que recomendarías de tu ámbito: Oscar y Mamie Rose (Cartas a Dios) 2010 – Película. Basada en el libro de Éric-Emmanuel Schmitt.
  • Perfil de redes que recomiendas 100%: @jovenescancer, @psicologa_susanagc, @maria_esclapez.
  • Material manipulativo que nos recomiendas para el aula: ikonikus, dixit, story cubes.
  • Un referente: Cicely Saunders (¡por supuesto!)
  • Revista educativa que recomendarías: yo soy muy fan de “Muy Interesante”, también me gusta de vez en cuando leer “Mente y Cerebro”.
  • Blog que recomendarías: ¡ay! Aquí me pillas, no suelo leer muchos blogs.

Parece que hemos finalizado entrevista, Elena, espero que esta no sea la primera vez que trabajemos juntas y que sigas realizando esta preciosa labor con mucho ánimo e ilusión, que es lo más importante.

Muchas gracias a ti por darme este espacio Lucia, un placer.

¡Un abrazo virtual!

Emociones·Entrevistas

Entrevista a Sara, @psicologíadidáctica

¡Muy buenos días, Sara! ¿Cómo estás? Es un honor para mí contar contigo en el área de entrevistas.

LUCÍA: Para poner un poco en onda a quienes nos siguen, cuéntanos, ¿quién eres y cuál es tu labor?

SARA: Hola! Buenos días!
Me llamo Sara, tengo 26 años y soy psicóloga general sanitaria y neuropsicóloga clínica. Desde que inicie mis estudios, tenía claro donde quería desarrollarme como profesional: el ámbito clínico y terapéutico, a pesar de su complejidad, siempre me ha apasionado.
Por ello, a pesar de iniciar mi labor profesional como psicóloga sanitaria con personas de la tercera edad (en centros de día y centros residenciales) y haber disfrutado y aprendido mucho de ese campo, en cuanto tuve la oportunidad de entrar en el ámbito clínico de intervención terapéutica, no me lo pensé y empecé mi labor como terapeuta.
Por ello, actualmente trabajo en un gabinete privado en el área infantojuvenil con edades comprendidas entre los 4 y los 25 años, con perfiles y problemáticas muy distintas (desde problemas de aprendizaje y problemas relacionados con la inadecuada gestión emocional, hasta personas con diagnósticos de salud mental).

LUCÍA: Cuando nos pusimos por primera vez en contacto, me comentabas que trabajabas en el área infantojuvenil y entre los temas que expusimos, creo que me resultó curioso hablar del miedo. ¿Nos puedes hablar un poco sobre el tema del miedo en la etapa infantil? ¿Qué es a lo que más temen los niños en tus consultas?

SARA: Los miedos en la etapa infantil son muy comunes y son evolutivos, es decir, a medida que los peques crecen, los miedos cambian.
La clave de los miedos está en ayudar a aprender a superarlos cada uno en su momento y a la edad en la que aparecen, evitando que se puedan quedar estancados y que el niño vaya acumulando miedos a lo largo de su crecimiento.

Respecto a los miedos que los niños suelen traer más a consulta, el abanico es muy amplio. No obstante, sí que hay miedos que se repiten y los vemos de forma más habitual. Por un lado, está el miedo a la separación con los padres, el cual está muy relacionado con los tipos de apegos que establezcan los padres con los peques. También nos encontramos con el miedo a la muerte; y por otro lado, está el miedo a fallar o a errar, estrechamente relacionado con la inseguridad y la baja autoestima.

LUCÍA: Creo que, en esta etapa, entre la infancia y la adolescencia, es muy importante el tema de la autoestima y la aceptación. ¿Cómo podríamos trabajar con ellos este tema?

SARA: El tener una buena autoestima es fundamental para el desarrollo de cualquier niño o adolescente, ya que influye de forma directa en su estado emocional, pero también en sus relaciones sociales y en su desarrollo cognitivo y por ende, en su rendimiento académico. Por ello, si se observa una falta de autoestima es imprescindible trabajarla.

La autoestima en función del caso, se trabaja de forma distinta e implica tiempo y un trabajo terapéutico regular y constante. En este caso, voy a hacer un mayor hincapié en cómo trabajo la autoestima con los adolescentes explicando algunas de las técnicas que utilizo con éstos.


En primer lugar, habrá que explorar a través de la línea de la vida si a habido alguna experiencia traumática o de bullying, el tipo de apego que ha establecido con sus padres, historial de rendimiento académico y cómo han sido sus relaciones sociales.. puesto que son factores muy determinantes en los problemas de autoestima y nos ayudan a ir conformando la historia clínica de la persona.

Asimismo, habrá que valorar cuál es el estado actual de los distintos aspectos de la vida (el suyo, el de la familia, el aspecto de relaciones sociales y sentimentales, rendimiento académico, hobbies..) del joven y cómo es su vida diaria.

Posteriormente, se lleva a cabo una psicoeducación a través de la pirámide de la autoestima con el fin de ir valorando qué escalones de la pirámide no están del todo cubiertas ayudándonos a identificar dónde se sitúa parte de la problemática de la persona.

En lo que respecta a la autoestima, también es imprescindible explorar el diálogo interno que mantiene la persona consigo misma, cuáles son las autoinstrucciones de ésta, si existen distorsiones cognitivas o creencias irracionales, ya que es muy probable que las haya.


Una de las técnicas que utilizo con los adolescentes es pedirles que lleven a cabo un autorregistro de sus pensamientos automáticos a lo largo de toda la semana. De está manera, determinaremos por un lado, si los pensamiento tienden a ser en su mayoría negativos y si existen distorsiones cognitivas.


En caso de que las haya, realizamos una psicoeducación sobre pensamientos automáticos, creencias irracionales y esquemas cognitivos distorsionados para que puedan entender cómo se han ido conformando esas distorsiones.

Además, utilizo la siguiente plantilla para explicar las distintas distorsiones y que ellos mismos vayan identificando sus pensamientos automáticos con éstas. Por último completo la técnica diciéndoles que generen pensamientos alternativos discutiendo con sus pensamientos automáticos (una vez que los hayan identificando), puesto que éstos últimos serán los que ayuden a la persona a valorarse de forma justa, adaptativa y adecuada.

LUCÍA: ¿Qué técnicas podrías decir que funcionan mejor, a nivel general, para trabajar en una etapa juvenil el tema de las emociones?

SARA: En la etapa de la adolescencia, es fundamental psicoeducar en relación a las emociones y trabajar el reconocimientos de éstas. Con los adolescentes utilizo mucho la técnica de los esquemas mentales o el círculo mágico.

Esta técnica engloba el pensamiento, la emoción y la acción y se pretende explicar la relación circular de éstos. A su vez, el adolescente deberá identificar que parte de los esquemas mentales toma un mayor control y cómo esto influye en su día a día. De forma que, por ejemplo, si la persona identifica que el esquema mental que predomina en él es la emoción y que por ello en numerosas ocasiones actua de forma impulsiva, se deberá trabajar la parte mas análitica y racional.

LUCÍA: A veces me pregunto si hablamos lo suficiente sobre nuestras emociones para saber exactamente cómo actuar ante ellas y en muchas ocasiones creo que los propios especialistas o profesionales de estos sectores sabemos poner en práctica con los demás, cosas que no solemos poner en práctica en nuestra propia vida. ¿A qué crees que puede deberse eso y cómo podemos cambiarlo?

Todo esto es completamente cierto y se debe a que antes de ser profesionales de la psicología, somos personas; y como tales, también erramos y en ocasiones, las situaciones nos pueden llegar a superar y por lo tanto, podemos caer en hacer una mala gestión emocional.

Es cierto, que gran parte de ello radica en que en consulta, con nuestros pacientes, damos mucha parte de nosotros mismos (nuestra vitalidad, nuestra energía, nuestro conocimiento..) y absorben otra gran parte de nosotros. Por lo que, recomiendo el autoconocimiento, la autoconciencia y el autocuidado. El saber cuando parar, descansar y tomarnos un tiempo es fundamental para cuidarnos. El incremento de actividades placenteras también es algo que nunca podemos olvidar. Incluso, en alguna ocasión, sería recomendable la supervisión clínica por parte de otro profesional para valorar en qué situación estamos.

LUCÍA: Bueno Sara, solo nos falta la última puntada para acabar la entrevista y es realizar el famoso “pececuestionario”, ¿preparada? ¡Empezamos!:

  • Libro de tu ámbito que no puede faltar en tu biblioteca: “El monstruo de las emociones” y la colección de “Qué puedo hacer cuando…” de TEA ediciones.
  • Película que recomendarías de tu ámbito: “Del revés”
  • Perfil de redes que recomiendas 100%: @blogproyecta, @pedagoque y @psico_mporienta
  • Material manipulativo que nos recomiendas para el aula: el emocionómetro y tarjetas de resolución de conflictos y habilidades sociales.
  • Un referente: muchos de los profesionales con los que he trabajado.
  • Blog que recomendarías: Blog proyecta

Ha sido genial poder contar contigo para esto, Sara. Solo espero poder seguir viéndote día a día conseguir lo que te propongas y que nuestra labor siga uniéndonos.

¡Un abrazo virtual y ánimo en tu labor!

Emociones·inglés primaria

Emotions and moods.

¡Hola holaaaaa, pececitos!  

Nos encontramos en la penúltima semana antes de navidad, y creo que esta semana es perfecta para repasar muchas cosas jugando. Por eso mismo, hoy os traemos al Blog nuestro tablero de “emotions and moods”:    




¿Qué trabajamos con este tablero?  

Este tablero ha sido diseñado por “La pecera de la diversidad” para repasar las emociones y estados de ánimo con 2º de primaria.   Pero, a la vez que las emociones, aprendemos vocabulario como “volver a”, “salida”, “prisión” o “fin” y, por supuesto, repasamos los números.

Es genial porque, además, vamos asimilando normas y reglas de juego como el respeto al turno.

¿Cómo lo trabajamos?  

Este juego ha sido elaborado de una manera muy sencilla dado que se dirigía a primer ciclo de primaria, y hemos utilizado las emociones que se daban en el libro de los niños con los que trabajamos apoyo. De ahí también que sea tan pequeño, porque lo hemos elaborado para jugar docente-alumno (dos personas solamente).  

El juego es un simulacro del famoso juego de “La Oca” y el funcionamiento es muy similar.  

Las casillas van haciendo caracola hasta el centro del tablero, donde encontramos la casilla 40 con el arcoíris de emociones. No hay pérdida, por que siempre hay flechas que nos guían el camino.  

En el tablero podemos encontrar:
– Casillas numeradas, donde solo esperamos el siguiente turno.
– Casillas acompañadas de la imagen de un dado, donde debemos volver a lanzar el mismo con el son de “de dado a dado y tiro porque me ha tocado”.
– Casillas con escaleras. Si nos encontramos en la parte baja de la escalera ascendemos una casilla, hasta la parte alta de la misma, con el son de “escalón a escalón, avanzo mogollón”. Si donde caemos es en la parte alta de la escalera no pasaría nada.
– Casillas “Go back” que te envían a la salida de nuevo o a la prisión.
– Casilla de Prisión, donde debemos esperar 2 turnos sin jugar.
– Casilla de emociones y estados de ánimo, que se acompañan de una imagen del mismo que debemos nombrar en inglés si queremos volver a tirar los dados. Si no, perdemos un turno.  

Como curiosidad, nosotros hemos elaborado las fichas con diferentes letras para que cada usuario tenga la ficha de su inicial. En caso de que coincidan las iniciales de nombres, recurrimos a las iniciales de primer apellido.  

Además, hemos situado a la izquierda las instrucciones en español por si algún papa o mamá (o cualquier persona) que no sepa bien inglés quiere hacerse con el tablero y disfrutar con sus hijos repasando.  

A simple vista puede parecer que es un tablero de imágenes complicadas, pero debéis entender que estas emociones, con las mismas imágenes, son trabajadas con anterioridad en aula, por lo que los niños las van a conocer bien. Nosotros, antes de llevar el tablero al aula de apoyo, trabajamos estas mismas con un cartel donde se representaba cada imagen con su emoción o estado correspondiente.  

Si queremos, podemos utilizarlo también para trabajar las emociones y estados de ánimo en castellano o cualquier otro dialecto, y cada vez que caigamos en la casilla de emociones y estados de ánimo pueden decir qué es y poner un ejemplo de cuándo se sienten así.

¿A quién se dirige?  

Es un recurso muy bueno para el primer ciclo de primaria, en concreto 2º. Es muy explicativo y visual.  

¿Qué recursos usamos?  

– Tablero de juego.
– Dado.
– Fichas.      

¡Esperemos que disfrutéis mucho del juego con los alumnos/hijos y nos contéis todo sobre cómo ha ido!

Un abrazo,

Lucía Hdez Maíllo.