Discapacidad·Dislexia·lectoescritura·necesidades educativas

Dinopalabras

¡Muy buenos días, pececitos! ¿cómo estamos hoy?

Si hace poco amanecíamos con un robot en casa, hoy amanecemos entre dinosaurios:

Los pequeños dinos tenían tanta hambre que se han comido nuestra historia y se han repartido cada uno de ellos un grupo de palabras (sustantivos, verbos, adjetivos y determinantes).

¿Cuál es el proceso de trabajo?

Contamos con taco de fichas de palabras, según la clasificación de arriba, que están esparcidas por la mesa sin orden.

La persona con la que trabajamos debe clasificar una a una esas palabras y ponerlas en el huevo de dinosaurio correspondiente, por ejemplo: la palabra cabaña en el huevo de dinosaurio de los sustantivos y la palabra volvió en el huevo de dinosaurio de los verbos.

Una vez que todas las palabras han sido clasificadas, las repasamos y, a partir de aquí, podemos llevar a cabo, entre otras, otras actividades, como, por ejemplo:

  • Crear historias partiendo de las palabras que hemos ido clasificando cogiendo una de cada huevo.
  • Crear palabras partiendo de otras palabras.
  • Trabajar los tiempos verbales.
  • Antónimos con los adjetivos.

Es un recurso muy bueno para trabajar en el área de lectoescritura, puesto que trabajamos clasificación morfológica, tiempos verbales, escritura, ortografía, palabras derivadas, etc., pero además trabajamos otros aspectos como la atención.

Recomiendo este material para trabajar la lectoescritura en ámbito de discapacidad intelectual, así como para el refuerzo de la misma en alumnos con TDA o dislexia, entre otros, teniendo en cuenta que dependiendo con quién trabajemos, el uso del material será diferente.

¿Qué os aparecido el nuevo recurso?

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

cálculo·Discapacidad·necesidades educativas

LA HELADERÍA DE MANUEL

¡Buenos días, pececitos!

Parece que se ha adelantado el verano en La pecera y Manuel, el heladero del pueblo, ha llegado con su carrito lleno de los mejores sabores, en cucurucho, polo, y batido, ¡qué maravilla!

Lo sé, a simple lectura os habéis quedado como… ¿qué dice hoy Lucía? Pero no os preocupéis, que ahora mismo os lo explico todo.

Hace uno años estuve trabajando durante varios cursos con una persona con discapacidad intelectual que necesitaba trabajar el uso monetario para su día a día (actividad avanzada de la vida diaria), y de ahí surgió, además del libro de cuentas mensuales que os publiqué en el blog años atrás, la idea del carrito de los helados.

¿por qué un carrito de helados? Porque era una situación real ajustada a la necesidad, puesto que los gastos en muchos de los casos se dirigían al ocio con los amigos y eso incluía este tipo de cosas.

Cuando trabajo con una persona con discapacidad intelectual, me gusta crear materiales que se ajusten al día a día para que ese aprendizaje sea significativo y puedan aplicarlo después en sus distintas realidades. Porque parece una bobada, pero si en vez de vender helados vendiésemos aviones, es muy probable que esa persona no entendiese la situación, porque nunca la ha vivido y es posible que nunca la vaya a vivir.

¿Cómo funciona la heladería de Manuel?

Pues en el pack de la heladería de Manuel contamos con el carrito, donde se señalan los precios de cada cosa, un montón de fichas de helados y varias fichas de dinero. Yo en este caso las he sacado como material pequeño y plastificado, pero si tenemos la posibilidad, es mejor comprar material más ajustado al real, o realizarlo nosotros mismos en documentos Word (por ejemplo) con un tamaño más real.

Para iniciar el trabajo, el profesional debe dar a la persona las fichas de helados que considere, yo siempre empiezo con una, después con dos,… y así sucesivamente. La persona debe asociar la ficha que le damos con las imágenes del cartel de la heladería donde vemos los precios y, una vez asociado, encontrar las monedas correspondientes para pagar. Iremos trabando los pagos y devoluciones a la par, para ello, además, aconsejo que empecemos nosotros haciendo de heladeros, pero después dejemos que esa persona sea quien realice ese papel (ya hemos sido su modelo primero), porque además de entender lo que nos cobra, podrá reflexionar sobre lo que nos devuelve y desencadenara una serie de habilidades manipulativas/laborales.

Como podéis ver, para poder trabajar con este recurso, es muy importante que previamente hayamos trabajado el concepto monetario con la persona. Que reconozca cada moneda y billete y sepa su valor. Si aún no se ha adquirido, podemos trabajar primero solo con las monedas.

Con este material, por lo tanto, vamos a trabajar:

  • Asociación.
  • Conciencia monetaria.
  • Cálculo y resolución de problemas.
  • Atención.
  • Habilidades de comunicación.
  • Habilidades manipulativas/laborales.
  • Desarrollamos la autonomía.

Debemos tener siempre en cuenta que el ritmo de aprendizaje en una persona con discapacidad intelectual es más pausado, y que incluso en ocasiones podemos observar retrocesos, pero con cariño y calma podemos conseguir muchas cosas.

Este material fue creado especialmente para una persona adulta con discapacidad intelectual, pero puede ser perfectamente útil para trabajar los inicios monetarios en primaria e incluso con niños que presentan necesidades como discalculia, entre otros.

¡Espero que os haya gustado la tarea del día y os animéis a trabajar con ello! ¡Otro día os enseño un nivel más avanzado con los materiales del mercado!

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

cálculo·Discapacidad

¡Pon el sombrero al pingüino!

¡Muy buenos días y feliz jueves, pececitos!

Hoy os traigo uno de mis materiales favoritos para iniciarnos en las sumas y las restas. Se llama “pon el sombrero al pingüino y resulta muy divertido para los más peques:

¿Qué trabajamos con este material?

Este material nos ayuda a trabajar las sumas y las restas en primaria y con personas con discapacidad intelectual, ya que uno de los mayores problemas que nos encontramos es que se olvidan siempre de las “llevadas”, lo que ocasiona que el proceso de suma o resta sea erróneo.

¿Cómo vamos a trabajar lo anteriormente dicho?

Es muy simple. Nosotros, en la ficha de cuenta que escojamos, debemos poner el botón de sumar (+) o el botón de restar (-) en su sitio. La persona con la que trabajamos debe ir resolviendo la cuenta y, cada vez que se lleve una, debe recordar ponerle el sombrero al pingüino.

Eso sí, yo trabajo en las restas también con llevadas positivas, es decir, le sumo una a la cifra de abajo, pero debemos tener en cuenta que hay personas que trabajan con llevadas negativas, es decir, que le restan una a la cifra de abajo. ¿Por qué resalto esto? Porque mis gorros tan solo están creados para llevadas positivas, por lo que si queremos trabajar en negativas debemos adaptarlo para no confundir a la persona con la que trabajamos.

Creo que este material es imprescindible (ya sea igual o en una variedad similar) porque muchas veces, solo por el hecho de estar en un nivel más adelantado a lo que establece nuestro guion de aprendizaje, y solo por el hecho de querer que todos aprendan al mismo ritmo y de memoria, nos olvidamos de que los ritmos de aprendizaje son muy importantes. Y una cosa quiero aclarar: para mí es igual de válido que un niño o persona me haga una cuenta de memoria a que me la haga anotando las llevadas, lo importante es que aprenda realmente el proceso. ¿O es que acaso ninguno de los adultos que hoy me leéis usáis de vez en cuando aún los dedos para calcular? El método que usemos no es lo que importa, lo que importa es que de verdad comprendamos lo que hacemos.

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

Atención·Discapacidad·Dislexia·lectoescritura·necesidades educativas·Trastorno del espectro autista (TEA)

Martín el gnomo y las letras

¡Hola, pececitos! ¿Cómo ha ido la vuelta al cole?

Yo reconozco que estos días aún me están costando un poquito amoldarme a las idas y venidas, pero sé que en una semana habré recuperado la marcha, ¡no problem!

Este martes estamos en el blog para enseñaros una tarea de discriminación de letras que nos permite asentar las bases de la lectoescritura. Este material lo hemos llamado “Martín el gnomo y las letras”:

¿Qué trabajamos con este material?

Mediante este recurso, a través de diferentes formas de uso, podemos trabajar, entre otras cosas:

  • Discriminación de letras.
  • Ortografía.
  • Abecedario.
  • Asociación.
  • Imaginación.
  • Atención.

¿Cómo vamos a trabajar lo anteriormente dicho?

El material de “Martín el gnomo y las letras” es un recurso de múltiples usos. A continuación, voy a señalar algunas, pero seguro que a vosotros se os ocurren muchísimas más:

  1. Ponemos a Martín en el centro de la mesa, a un lado colocamos las letras y al otro los círculos de representación de diferentes cosas.
    El profesional o persona que esté trabajando con el usuario coloca una letra en la ventana de la casa-seta y el usuario debe buscar las palabras que se inicien con esa letra. Por ejemplo, pedimos buscar la F y debemos colocar la flor, la flauta…
  2. Misma dinámica que la anterior, pero esta vez el usuario debe buscar imágenes que contengan esa letra para hacer la discriminación. Por ejemplo, colocamos una H y tienen que buscar las palabras con H, o ponemos la V y tienen que buscar palabras que contengan la V.
  3. Cuando hayamos finalizado las anteriores dinámicas (1 o 2) podemos jugar a crear historias con las imágenes de cada letra. Por ejemplo, hemos pedido buscar palabras iniciadas por A y tenemos las imágenes de una avispa, un anillo y una abeja, pues tenemos que crear una frase con esas tres palabras, lo que fomentará la imaginación. Esa frase podemos escribirla o verbalizarla. Si la escribimos, además trabajaremos la grafía.
  4. También podemos pedir, al haber finalizados las dinámicas, que además de las palabras ya señaladas en las imágenes, nos digan más con esa letra (que inicien, contengan o acaben).

Como veis es muy versátil y podemos hacer mil cosas con el recurso, siempre y cuando tengamos claros los objetivos que perseguimos al trabajar con el usuario, al igual que sus características.

¿Con quién trabajaría este recurso?

Yo lo enfocaría para niños con necesidades educativas como puede ser discapacidad intelectual, dislexia o TEA, entre otros, siempre, como señalaba antes, teniendo en cuenta las características y los objetivos.

No todos los usos que podemos darle al material son aptos para cualquier usuario, ni son aptos para todas las etapas. Es muy importante tener eso claro para conseguir lo que buscamos.

¡Espero que os haya gustado el material que os dejamos hoy por aquí y disfrutéis mucho del trabajo con él en el aula, en casa o en cualquier lugar!

Además, recordar que todos los materiales están plastificados y eso mejora la manipulación, además de su limpieza, que en estos tiempos es más importante que nunca.

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

Discapacidad·Entrevistas·necesidades educativas

Autoentrevista en 3, 2, 1… ¡Acción!

¡Muy buenos días, pececitos!

Como ya veníamos anunciando, abrimos el año con una autoentrevista con la que podréis conocer a quién se esconde detrás del perfil de @lapeceradeladiversidad , es decir, ¡hoy me conocéis un poquito más!  

Si el 23 de diciembre, gracias a @teaching.box , me conocíais un pasito y conocíais mis aspiraciones, hoy podréis conocer mi labor profesional y, con ello, acercaros un poquito más a mi.  

¿Que quién soy y cuál es mi labor?  

Me llamo Lucía, soy pedagoga y estoy especializada en educación y sociedad inclusivas, así como en ocio y tiempo libre de personas con necesidades educativas especiales.  

En la actualidad, soy docente de oposiciones del sector de la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León e imparto las clases de preparación para “educador de discapacitados” y “cuidador técnico de servicios asistenciales”.  

Mi labor también se encuentra en el apoyo educativo a niños con necesidades educativas y al desarrollo de su personalidad, acompañando sus aprendizajes en la vida diaria.    

¿A qué personas suelo enfocar mi intervención?  

Trabajo en especial con personas que presentan discapacidad intelectual, aunque he trabajado también con menores y adultos diagnosticados de TEA y otros entornos de la salud mental.    

¿Qué es la discapacidad intelectual y cómo podemos intervenir con las personas que presentan un diagnóstico de discapacidad intelectual?

Para mí, hablar de las personas con discapacidad intelectual es hablar de aquellas personas cuya capacidad intelectual se ve afectada significativamente, lo que provoca que no pueda desarrollarse plenamente en lo personal, social y laboral sin un apoyo.  

Antes de intervenir con una persona que presenta discapacidad intelectual, debemos tener en cuenta el grado de afectación de la persona y sus necesidades, ya que no todas las personas con una misma discapacidad presentan los mismos problemas, aunque muchos de ellos se compartan. Por ejemplo, podemos tener una persona con discapacidad intelectual que tenga problemas a nivel de lectura, pero el conteo no le resulte difícil; y otra que presente problemas de escritura, pero presente problemas memorísticos.  

No podemos olvidar tampoco que no es lo mismo trabajar con un niño con discapacidad intelectual que con un adulto.  

Muchas veces tendemos a tratar a un adulto con discapacidad intelectual como si fuese un niño, y debemos entender que los objetivos y orientaciones en el trabajo con uno u otro son muy diferentes. Si tenemos un niño, las orientaciones van a ir más encaminadas a lo académico y a lo social seguramente, mientras que, si tenemos un adulto, y sus limitaciones lo permiten, seguramente tendremos que trabajar más lo social, lo laboral y, dependiendo del momento en que se encuentre, debemos preparar para el envejecimiento.    

Creo que este último punto que he señalado es un punto clave del que muchas veces nos olvidamos: el envejecimiento. 

¿Cómo podemos preparar a una persona con discapacidad intelectual para el envejecimiento?

Una cosa muy muy importante es debemos entender que el envejecimiento de las personas con discapacidad es más prematuro, puede darse en ocasiones desde los 45 años cuando en las personas sin discapacidad intelectual no se da hasta los 65 o 70 años, y suele llegar con un proceso de deterioro muy rápido.   Este proceso de deterioro puede provocar, entre otras cosas:

– Trastornos sensoriales. Normalmente tienen que ver con la audición y la visión.
– Trastornos cognitivos. Se endurecen sus limitaciones cognitivas y pueden producirse demencias y delirios.
– Trastornos emocionales. Se dan episodios de tristeza, irritabilidad y cambios de humor en muchas ocasiones.
– Trastornos físicos. Se suman el cansancio y las limitaciones a nivel de movilidad.  

Teniendo en cuenta lo señalado aquí y todo aquello que podemos considerar que puede sumarse teniendo en cuenta que las limitaciones que tiene esa persona en su juventud pueden verse agravadas en su envejecimiento, debemos intervenir cada uno desde su ámbito, pero siempre llevando a cabo un trabajo multiprofesional.  

Yo suelo trabajar, en tercera edad, sobre todo en el ámbito de las emociones y en al ámbito de las pérdidas y deterioros de memoria.

En el caso de la memoria, debemos buscar materiales adaptados a la situación en la que se encuentre la persona.  

En mis trabajos con personas con discapacidad intelectual de tercera edad, siempre me ha gustado utilizar la baraja de cartas como material para trabajar la memoria (deben saber relacionar cartas con figuras y trabajar la memoria matemática), pero también uso materiales como los sudokus de letras, para trabajar no solo las mismas sino la lógica y el razonamiento, entre otras cosas. Este último material puedo compartirlo en el blog algún día para que le echéis un ojo, ¡es muy divertido!  

No puede faltar tampoco un “Quién está ahí”. Dividimos la sala en dos equipos, apoyados de un profesional cada uno, y se entrega una fotografía de un profesional o usuario a cada equipo. Solo con preguntas en las que contestamos “sí “o “no” hay que adivinar qué persona se encuentra en la tarjeta del otro grupo.  

Puntos clave de cualquier juego en el trabajo con personas con discapacidad intelectual:

– Trabajar con apoyos visuales y auditivos. Por ejemplo, en el juego de quién está ahí, no necesitamos apoyo auditivo para las preguntas, pero podemos escribir las que se van haciendo en una pizarra para que todos puedan verlo, como refuerzo visual.
– Dar pautas sencillas y concretas. Este juego me gusta mucho porque es tan simple como dar un si o un no y las preguntas al ser formuladas por ellos, son más simples y se adaptan a su entendimiento.
– El profesional que participe, debe ser un guía y fomentar la participación de todos y cada uno de los usuarios presentes.  

Lo que pretendemos a través de este tipo de juegos y materiales es que las personas con discapacidad intelectual atrasen su deterioro lo máximo posible y que puedan seguir siendo autónomas en la mayor medida. ¡Hay miles de formas de trabajar la memoria y seguro que se os ocurren muchas más!  

¿Y en cuanto al trabajo de las emociones con personas con discapacidad intelectual?

Dejadme deciros que, en este ámbito, tengan o no discapacidad intelectual, tenemos manías horribles.   Muchas veces, cuando vemos a una persona mayor triste o enfadada tendemos a decir eso de “déjale, siempre está así” o “es la edad, no pasa nada”. Si trabajáis conmigo, olvidaros de decir eso a mi lado, por favor.  

En una persona con edad avanzada, si le sumamos una discapacidad intelectual a mayores, debemos trabajar las emociones al mismo nivel que un niño. La diferencia es que los niños no suelen dejar salir sus emociones por que no saben y debemos enseñarles, en la mayoría de los casos, y las personas mayores, por el contrario, suelen no hacerlo por vergüenza de “como puedo sentir yo esto, van a decir que es una bobada”. Que, ¡ojo!, la mayoría de las veces somos nosotros quienes impulsamos esos sentimientos negativos con frases como las que señalaba más arriba. Porque no solo las decimos, sino que en muchos casos actuamos como si ellos no estuviesen delante. ¡ERROR de los grandes y, encima, poca educación y consideración!  

En muchos de los casos, el sentimiento que más experimentan las personas con discapacidad, a las que sumamos en este apartado el envejecimiento, es la soledad. Este es un sentimiento que puede ser derivado, por un lado, porque se encuentren en un área residencial y estén lejos de la familia; por otro, porque no se les escucha. Escuchar, que no oír.  

A través de los juegos conjuntos que señalábamos anteriormente, como el “quién está ahí”, podemos conseguir que no sienta soledad puesto que se ve más cercano y apoyado en el resto de usuarios, pero no podemos olvidar que eso no es suficiente.   Como decía, debemos escuchar o hacer que se les escuche.  

¿Cómo podemos hacerlo?

Pues, por ejemplo, cada mañana se les puede preguntar qué tal están, cómo se sienten y qué les hace sentir así. O, cuando estén contando cosas que les gustan o les disgustan pararnos a escucharlos atentamente. Si en ese momento tenemos prisa, nada de decir un “ya luego si eso me lo cuentas”, no, es mejor un “¿porque no te pasas a las X horas y me lo cuentas?”.  

En muchos lugares, por muy raro que suene, están prohibidos los besos y los abrazos a los usuarios. Entiendo hasta cierto punto la línea que hay que dibujar, en especial si queremos trabajar la intimidad, pero de vez en cuando debemos recordar que trabajamos con personas y, a muchos en este mundo, no hay nada que nos siente mejor que un abrazo cuando nos sentimos solos, ¿porqué con ellos iba a ser diferente? ¿Quién mejor que un profesional que se tira la mayor parte del día con ellos para demostrarles que no están solos?  

La verdadera calidad de vida de una persona con discapacidad intelectual, se alcanza cuando sus áreas personal y social, en especial, se ven cubiertas. Permitir que una persona se sienta sola, es hacer tambalear ambas áreas y, por lo tanto, privarles de una calidad.  

Bueno, creo que hoy me habéis podido conocer un poquito más profesionalmente hablando y…. como yo no iba a ser menos, me animo a realizar el “pececuestionario” como broche final de la entrevista:  

Libro de discapacidad intelectual que no puede faltar en mi biblioteca: AAIDD (2010). Es mi “amén” de la discapacidad intelectual.
Película que recomendaríais del ámbito de la discapacidad: fan incondicional de la película “rain man”, aunque recomiendo también el cortometraje de “cuerdas”.
Perfil de redes que recomendáis 100%: Creo que sabéis que soy fan de perfiles como @unamiradaespecialblog_, @teaching.box, @trastea_, @mariapedagogia_, @_matematicasy … la verdad es que no tengo uno concreto, sino que dependiendo del ámbito que busque en el momento que busque, me guío por ellas. Pero hoy os animo a que sigáis a algunas cuentas más nuevas para mí como @divergogia, @hablemosdepedagogía @espurnes.pedagogiques o @pedagotrasteando
Material manipulativo que recomiendo: Podemos trabajar muchísimas cosas dependiendo del área en el que nos encontremos, pero creo que el ámbito del manejo de las monedas es fundamental trabajes con quien trabajes. El cálculo, por lo tanto, es muy importante, por lo que os recomiendo, por ejemplo, la pecera de Flounder, uno de nuestros materiales estrella. Es sencillo, trabajas conteo y relación número escrito-cantidad, entre otras cosas.
Un referente: No creo que tenga un referente concreto sobre nada, me pasa un poco como con los perfiles en las redes: acudo a uno u otro dependiendo de lo que busque, o asimilo conocimientos importantes de muchos quedándome con las ideas clave para formar la mía propia.
Revista que recomendaríais: suelo ser de las que revisan una de las referencias en psicología y cáncer: la revista psicooncología.
Blog que nos aconsejáis: los pertenecientes a los perfiles de redes que más arriba recomendaba.  


Ojalá que la entrevista de hoy os haya hecho sentirme más cerca y que pronto todo lo que está sucediendo en estos tiempos nos permita reunirnos y conocernos en persona. Yo, de momento, seguiré compartiendo y dedicándome a todo aquello que me ilusiona y seguiré atendiéndoos en el perfil de Instagram @lapeceradeladiversidad o en mi correo electrónico lapeceradelariversidad@gmail.com  

¡Abrazos gigantes para todos!

Discapacidad

3 de diciembre y lenguaje inclusivo

Buenísimos días, pececitos, hoy estamos de celebración porque es el día internacional de las personas con discapacidad, y desde La pecera estamos todos bailando porque es un día muy importante.  

Hoy hemos querido hacer una entrada especial sobre el lenguaje inclusivo, ya que, incluso en nuestro ámbito, seguimos viendo las miles de terminologías que utilizamos para dirigirnos a las personas con discapacidad. Vais a descubrir lo que es el mundo del lenguaje inclusivo, y lo más importante, vais a saber por qué se llama de una manera o de otra. ¡Empecemos!  

Lo primero que debemos entender es que cuando hablamos de un lenguaje inclusivo nos referimos a aquel lenguaje que se utiliza para dirigirnos a las personas con discapacidad de una forma correcta y respetuosa.  

En el mundo de las personas con discapacidad, como hasta ahora yo vengo haciendo, el término considerado correcto para dirigirse a las mismas es precisamente ese “personas con discapacidad”. ¿Porqué? Pues porque, ante todo, todos, tengamos o no una discapacidad, somos personas. Es importante que valoremos el hecho de que una persona con discapacidad no es discapacitada, sino una persona que tiene una discapacidad. La discapacidad no es un sustantivo, no es una etiqueta que lleves colgada, es un adjetivo y lo debemos utilizar como tal. ¿O acaso cuando nosotros tenemos gripe, vamos al médico y decimos soy griposo? No, nosotros vamos al médico y decimos “tengo una gripe”.  

¿Porqué NO debemos utilizar otras terminologías para dirigirnos a las personas con discapacidad?  

Al igual que no podemos denominar a una persona “discapacitada”, debemos eliminar de nuestro vocabulario las palabras inválido, minusválido, retrasado, idiota, subnormal, y una gran lista de sustantivos peyorativos que nos tomamos la libertad de utilizar para dirigirnos a estas personas. Estos sustantivos vulneran la dignidad de las personas con discapacidad y son faltas de respeto que, por si no lo sabíais, violan varios de los derechos constitucionales y de la llamada Convención de los derechos de las personas con discapacidad.

Ojo, que aquí no acaba todo. También somos de los que usamos eso de “esta persona padece de”. ¿Hola? Esos términos son negativos no, lo siguiente. Cuando hablamos de “padecer de” estamos utilizando un término acuñado a la enfermedad, algo que crea en los demás el sentimiento de pena y compasión que no buscamos en la inclusión de las personas con discapacidad. Queremos que las quieras por lo que son, no por lo que tienen.

Y qué me contáis de cuando estamos haciendo comparaciones, por ejemplo, del ámbito laboral, y decimos “aquí trabaja el chico con discapacidad y aquí los chicos normales”. Oye mira, que aquí normales somos todos, tengamos lo que tengamos. Lo corriente es decir “personas con discapacidad y personas sin discapacidad”.  

Desde unos años hacia acá, hemos dado un giro a la conceptualización intentando basarnos solamente en las capacidades de esas personas, por lo que se han comenzado a utilizar términos como capacidades diferentes, diversidad funcional, personas con otras capacidades, y un etc. de términos similares. ¡Oh, oh, tenemos un gran problema!  

Cuando hacemos acopio de esta larga lista de eufemismos sobre las diferentes y diversas capacidades de estas personas, nos olvidamos que todos somos diversos, todos tenemos capacidades diferentes, por lo que estaremos utilizando conceptos que nos llevan a mucha confusión y que se olvidan de lo más importante: de que esas personas tienen unas limitaciones que debemos abordar. El cometido de este mundo no es ocultar esas limitaciones, al contrario, es demostrar que aun con ellas podemos ser iguales.                                                                                                                                                      
¿Entonces? ¿Las llamamos solamente personas con discapacidad? ¡CORRECTO! Son personas con discapacidad, ¡Y NO PASA NADA! Las personas con discapacidad son personas, ante todo y ante todos, y el término personas con discapacidad es el término que se ha consensuado en general y que comienza a figurar en la legislatura, tanto a nivel nacional como internacional, porque es la realidad que viven estas personas y que tiene en cuenta tanto sus capacidades como sus limitaciones: solo por el hecho de ser personas todos tenemos capacidades y limitaciones.  

Aceptar la realidad para poder intervenir en ella es un paso muy importante, y si nos olvidamos de sus limitaciones hasta en los términos que las acuñamos, estaremos haciendo invisible lo más importante…  

Ojalá esta entrada os haga reflexionar sobre la terminología y os haga debatir sobre todo lo que nos falta por aprender del mundo de la discapacidad…  

Un abrazo hipergrande y feliz 3 de diciembre,  

Lucía Hdez Maillo.
Comunicación·Discapacidad·necesidades educativas

Aprendemos en Braille

¡Jueves en marcha!  

Pececitos, hoy traemos una App que creemos os salvará la vida y es “Brailliac: Braille Tutor”.    



¿Qué trabajamos con esta APP?  

Con la App “Brailliac: Braille Tutor” aprendemos lo más básico del sistema Braille.  

¿Cómo lo trabajamos?  

La app da diferentes opciones como: modo desafío, traducción, diccionario, práctica….  

El objetivo es aprender a leer el braille mediante las escenas visuales que nos van apareciendo.  

La única pega es que actualmente solo existe para el sistema Android, por lo que quienes tenemos actualmente sistema IOS tendremos que esperar (no he encontrado nada parecido y bueno en nuestro sistema aún).  

En cuanto al tema de idiomas, es muy versátil, porque cuenta con el código Braille respetando diferentes idiomas como inglés, sueco, checo, eslovaco, tamil y español.  

Hay otra App del mismo sector denominada “Brailliac: Teclado Braille” que nos serviría para complementar, porque si aquí hemos visto con la que aprendemos a leer, esta última nos va a permitir enviar mensajes y escribir en braille.

¿A quién se dirige?  

A profesionales y familiares que trabajen con personas con discapacidad visual en especial, aunque cualquiera puede acceder a la App y disfrutar aprendiendo.    

Ojalá muchos de vosotros pongáis estos conocimientos en marcha y nos informéis de todo.  

Un grandísimo abrazo,    

Lucía Hdez Maíllo, creadora de “La Pecera de la diversidad”.
Comunicación·Discapacidad·TIC educación inclusiva

Mi agenda particular

¡Hola hola, pececitos!  

Hoy añadimos sección de app al blog y lo estrenamos de la mano de la aplicación “día a día”:
Ver las imágenes de origen
¿Qué trabajamos con esta APP?  
La App “día a día”, de la Fundación Orange, simula una agenda que permite que la persona se anticipe a lo que va a pasar durante la semana de una forma visual, facilitando también la comunicación.   Esta aplicación nos permite además añadir a personas del entorno inmediato e incluirlas en la actividad e incluso insertar lugares que sean frecuentes en las rutinas.  

¿Cómo lo trabajamos?  
Simplemente debemos picar en el icono de calendario (parte inferior derecha) y dar a crear en el símbolo + (parte superior derecha).   Una vez que entras en crear, te permite:  
– Poner la actividad.
– Elegir si es de mañana, tarde o noche.
– Añadir fotografías. (obligatorio poner imagen).
– Añadir audios.
– Añadir vídeo.
– Añadir personas.
– Añadir lugares.  

Una vez añadidos los elementos, das a volver y ya te sale en octubre las actividades que tienes para los días que hayas añadido. ¡Es muy fácil!  

¿A quién se dirige?  
A personas con problemas de comunicación, especialmente a personas con trastorno del espectro autista.  

Debemos saber que las personas que presentan un trastorno del espectro autista o TEA, tienen una afección neurológica y del desarrollo que dura toda su vida y que dificulta principalmente su interacción, comunicación, aprendizaje y comportamiento.  

¡Esperemos esta APP se convierta en un fundamental para vuestro trabajo diario y pronto recibamos vuestras opiniones por aquí!    

Saludos, pececitos, y un gran abrazo,  

Lucía Hdez Maíllo, creadora de “La Pecera de la diversidad”
Comunicación·Discapacidad·necesidades educativas

Abre la nevera

  ¡Hola pececitos! Empezamos la semana un poco alocados y con retraso, pero ya estamos aquí y os traemos una nueva tarea:    


¿Qué trabajamos?  
Mediante este recurso vamos a trabajar la rutina y los hábitos.  

¿Cómo lo trabajamos?  
Es una tarea para realizar diariamente desde primer día del día, ¿por qué? Por que buscamos anticiparnos a conductas de confusión o malestar por parte de la persona (ya sean nuestros hijos, los alumnos o usuarios con discapacidad).   Disponemos de una nevera que se abre en la zona superior y en la zona inferior. La parte superior se destina a los datos: día en el que nos encontramos y fecha; la parte inferior es la más importante, porque se destina a los alimentos. Consiste en que por las mañanas hablemos con la persona con la que lo trabajamos de las comidas con las que se encontrará en el día: por ejemplo, hoy es martes 20 de octubre del 2020 y vamos a comer de primer plato sopa, de segundo pollo y de postre un helado. Es muy importante porque preparamos mentalmente a la persona para lo que se va a encontrar, y además de crear la rutina, creamos unos hábitos al jugar con la alimentación.   Si lo preferimos, ¡podemos usar la actividad para aprender inglés también!  

¿A quién se dirige?  
Es un recurso muy bueno para cualquier tipo de usuario con el que trabajemos, pero yo lo usaría con personas con discapacidad puesto que es muy importante anticiparnos a posibles conductas.  

¿Qué recursos usamos?  
Nevera con abertura superior e inferior.
Fichas de alimentos.  

¿Se os ocurre algún uso más? ¡Seguro que sí! ¡esperamos vuestras respuestas!

Un abrazo,

Lucía Hdez Maíllo,
creadora de “La Pecera de la diversidad”.
Comunicación·Discapacidad·TIC educación inclusiva

10 COSAS SOBRE MI

¡Hola holaaa, pececitos! ¿cómo va todo?

La pecera de la diversidad está celebrando su primer cumpleaños y, por eso, hoy vengo con un nuevo recurso creado por mi.

El inicio de curso, como el comienzo de cualquier cosa, me parece el mejor momento para conocer a nuestros alumnos/usuarios si lo que queremos realmente es ofrecerles una atención individualizada basada en las necesidades de cada uno de ellos. Para ello, he dado vida a este recurso al que he llamado “10 cosas sobre mi”.

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Basándome en los emojis del WhatsApp, ya que sabemos que la tecnología está a la orden del día, desde los más pequeños hasta los más grandes y teniendo en cuenta las diferentes edades en las que se pueden encontrar nuestros usuarios, de ahí que os pueda chocar que mezcle una película como “novia a la fuga” con una como “el rey león”.

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  • Los alumnos/usuarios escucharán la pregunta que viene en la ficha y además la visualizarán para relacionar los iconos con los verbos o sujetos que le corresponde. Después ellos señalarán la respuesta que crean correcta entre los iconos reflejados.
  • Mi idea es que estas fichas reflejen las diferentes posibilidades que tenemos de crear preguntas a través de iconos, con el objetivo de llegar a todos, incluso a aquellos que no posean lectoescritura.

    Yo he creado tan solo 10 fichas, una por pregunta, pero hay miles de formas de preguntas por hacer para acercarse a un alumno/usuario.

    me gusta no me gusta logotrabajo con logo

    En mi caso, he evitado temas como el fútbol o la religión, pero creo que estas fichas se pueden adaptar a cada asignatura con preguntas sobre la misma que puedan ayudar a conocer al alumno/usuario y sus preferencias para poder adaptar nuestro material.

    No están aún plastificadas por que falta algún detalle por retocar, ¡pero pronto estarán 100% listas!

    ¿Alguien ha trabajado ya con este tipo de fichas? ¿Qué os ha parecido la idea?

    Espero vuestras opiniones y vuestros consejos y os leo con atención,

    un saludo,

    Lucía Hdez Maíllo.