Atención·lectoescritura

Sudokus de letras

¡Hola, pececitos! Hace no mucho, en nuestras autoentrevista exactamente, os hablábamos de un recurso que eran los sudokus de letras.

Hoy estamos aquí para enseñaros los que nosotros hemos elaborado:

¿Qué y cómo trabajamos con este material?
Con este recurso podemos trabajar, entre otras cosas:

  • Atención, porque tienen que ir pensando dónde va cada letra sin repetirla.
  • Resolución de problemas, estrategias de razonamiento, y estimulación cognitiva.
  • Lectoescritura, ya que tienen que ir escribiendo las letras.
  • Percepción visual, puesto que cada letra tiene un color.
  • Normas, porque no pueden superar el juego sin seguir las indicaciones.

El sudoku es un juego japonés que en su versión original consta de una cuadrícula de 9x9casillas. Cada casilla corresponde a un elemento individual que contiene los números del 1 al 9 (en nuestra versión son letras de la A hasta la I). Cada casilla está en una fina, en una columna y en una región simultáneamente (las regiones son las creadas por 3×3 casillas). El objetivo es que, el jugador vaya colocando los dígitos o letras en cada casilla, de forma que complete todas sin que se repita ninguno en la misma fila, columna o región.

Como podemos ver en la imagen, existen los llamados dígitos iniciales, que son los que ya vienen puestos en el juego como pista para el inicio.

Este juego tiene la ventaja de que presenta diferentes niveles de dificultad y, por lo tanto, a medida que vamos superando retos, podemos ir subiendo de nivel y adquirir mayores habilidades de razonamiento.

¿Sabias que existe una variedad de sudoku denominada Supersudoku? En este caso, la cuadrícula se compone de 16×16 casillas y se divide en 16 regiones de 4×4. El objetivo es colocar en ellas los dígitos del 1 al 9, pero además, ¡las letras de la A hasta la G!

Existen muchísimas más variedades, cada una planteada de una manera, ¡os animo a descubrirlas todas!

Creo que este tipo de recurso es más indicado para alumnos del último sector de primaria, puesto que requieren una cognición más elevada. Pero es un recurso que podemos variar de mil maneras, puesto que podemos hacerlo más pequeño y con menos letras, por ejemplo, solo con las vocales, y ayudar a los más pequeños a ir respondiendo a ellos. En el caso de personas sin lectoescritura, estos se pueden realizar también con dibujos, porque son más visuales. ¿Qué opináis? ¡Os leo!

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

cálculo·Discalculia

Cuéntame un número

¡Buenos días y feliz martes, pececitos!

Hoy venimos con ganas de CONTAR con un recurso matemático que podréis usar para trabajar muchas cosas. Son las tarjetas de representación a las que hemos llamado “cuéntame un número”.

¿Qué y cómo trabajamos con este material?

Estas tarjetas nos ayudan a asociar número con cantidad y palabra, así como a trabajar el conteo y la atención.

En la parte derecha de la tarjeta, el renglón en blanco está destinado a poner la ficha donde viene escrito el número en palabras, pero, en este caso no he usado velcro porque quería también que pudieran trabajar la escritura y escribir ellos mismos el número en palabra.

Además, podemos ir sumando y restando unas tarjetas con otras.

Cuando acabamos con todas las tarjetas, además, podemos ordenarlas para elaborar una serie numérica, trabajando así también el orden ascendente y descendente.

¿Con quién trabajaría este recurso?
Podemos trabajar este recurso con los peques de primaria, pero además es buen material para trabajar con aquellos que presentan necesidades educativas de ámbito matemáticos, como es el caso del alumnado con discalculia.

Creo que es un material muy interesante y que podemos usar de mil maneras. Espero os haya gustado,

abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

inglés primaria

¡A la mesa!

¡Hola, pececitos! Empezamos el jueves con las tripas que rugen, y ¿qué mejor manera que trabajar unos menús de comida en inglés y ya de paso tenemos ideas de lo que vamos a comer hoy? ¡Adelante recurso!

¿Qué trabajamos con este material?

Este material, que lleva por nombre “a la mesa” ejemplifica las cartas o menús que hacemos en casa.

A través del mismo podemos trabajar no solo la comida, sino los días de la semana (cada menú indica en la parte superior para qué día es), los números, las comidas del día…, pero, además, podemos trabajar la atención.

¿Cómo vamos a trabajar lo anteriormente dicho?

Podemos trabajar de tres maneras.

La primera forma de trabajo es entregar el menú a la persona con la que trabajamos. Que lea el menú, y según lo que indique vaya buscando las fichas de comida (las pequeñas que vemos ya puestas en el menú de la foto) y las vayan poniendo en su lugar.

La segunda forma es trabajar sacando las fichas pequeñas y señalando en qué menú o menús podemos encontrarla según lo que pone en cada uno de ellos.

La tercera sería de repaso de las comidas del día, e iríamos preguntando por los desayunos, comidas y cenas, y la persona con la que trabajamos iría sacando las fichas pequeñas de representación de la comida y diciendo qué es cada una y si pertenece a las comidas, cenas o desayunos.

Las fichas más grandes en las que encontramos la comida y su nombre sirven de repaso por si surgen dudas durante las actividades. El hecho de que las tengan a mano, aunque sea dadas la vuelta, les ayuda en muchos casos a sentirse seguros y tranquilos porque saben que no pasa nada porque algo esté mal, lo importante es aprender y, si tenemos que repasar, ¡pues repasamos!

¿Con quién trabajaría este recurso?

Es un material principalmente dirigido a niños de primaria, pero al ser tan visual y con pautas tan sencillas y concretas (los menús diferencian sus comidas y cada una de ellas cuenta como máximo con tres alimentos), podemos iniciarlo con niños que presentan diferentes necesidades.

¿Qué os parece el material? Os voy leyendo,

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

Emociones·Entrevistas

Entrevista a Sara, @psicologíadidáctica

¡Muy buenos días, Sara! ¿Cómo estás? Es un honor para mí contar contigo en el área de entrevistas.

LUCÍA: Para poner un poco en onda a quienes nos siguen, cuéntanos, ¿quién eres y cuál es tu labor?

SARA: Hola! Buenos días!
Me llamo Sara, tengo 26 años y soy psicóloga general sanitaria y neuropsicóloga clínica. Desde que inicie mis estudios, tenía claro donde quería desarrollarme como profesional: el ámbito clínico y terapéutico, a pesar de su complejidad, siempre me ha apasionado.
Por ello, a pesar de iniciar mi labor profesional como psicóloga sanitaria con personas de la tercera edad (en centros de día y centros residenciales) y haber disfrutado y aprendido mucho de ese campo, en cuanto tuve la oportunidad de entrar en el ámbito clínico de intervención terapéutica, no me lo pensé y empecé mi labor como terapeuta.
Por ello, actualmente trabajo en un gabinete privado en el área infantojuvenil con edades comprendidas entre los 4 y los 25 años, con perfiles y problemáticas muy distintas (desde problemas de aprendizaje y problemas relacionados con la inadecuada gestión emocional, hasta personas con diagnósticos de salud mental).

LUCÍA: Cuando nos pusimos por primera vez en contacto, me comentabas que trabajabas en el área infantojuvenil y entre los temas que expusimos, creo que me resultó curioso hablar del miedo. ¿Nos puedes hablar un poco sobre el tema del miedo en la etapa infantil? ¿Qué es a lo que más temen los niños en tus consultas?

SARA: Los miedos en la etapa infantil son muy comunes y son evolutivos, es decir, a medida que los peques crecen, los miedos cambian.
La clave de los miedos está en ayudar a aprender a superarlos cada uno en su momento y a la edad en la que aparecen, evitando que se puedan quedar estancados y que el niño vaya acumulando miedos a lo largo de su crecimiento.

Respecto a los miedos que los niños suelen traer más a consulta, el abanico es muy amplio. No obstante, sí que hay miedos que se repiten y los vemos de forma más habitual. Por un lado, está el miedo a la separación con los padres, el cual está muy relacionado con los tipos de apegos que establezcan los padres con los peques. También nos encontramos con el miedo a la muerte; y por otro lado, está el miedo a fallar o a errar, estrechamente relacionado con la inseguridad y la baja autoestima.

LUCÍA: Creo que, en esta etapa, entre la infancia y la adolescencia, es muy importante el tema de la autoestima y la aceptación. ¿Cómo podríamos trabajar con ellos este tema?

SARA: El tener una buena autoestima es fundamental para el desarrollo de cualquier niño o adolescente, ya que influye de forma directa en su estado emocional, pero también en sus relaciones sociales y en su desarrollo cognitivo y por ende, en su rendimiento académico. Por ello, si se observa una falta de autoestima es imprescindible trabajarla.

La autoestima en función del caso, se trabaja de forma distinta e implica tiempo y un trabajo terapéutico regular y constante. En este caso, voy a hacer un mayor hincapié en cómo trabajo la autoestima con los adolescentes explicando algunas de las técnicas que utilizo con éstos.


En primer lugar, habrá que explorar a través de la línea de la vida si a habido alguna experiencia traumática o de bullying, el tipo de apego que ha establecido con sus padres, historial de rendimiento académico y cómo han sido sus relaciones sociales.. puesto que son factores muy determinantes en los problemas de autoestima y nos ayudan a ir conformando la historia clínica de la persona.

Asimismo, habrá que valorar cuál es el estado actual de los distintos aspectos de la vida (el suyo, el de la familia, el aspecto de relaciones sociales y sentimentales, rendimiento académico, hobbies..) del joven y cómo es su vida diaria.

Posteriormente, se lleva a cabo una psicoeducación a través de la pirámide de la autoestima con el fin de ir valorando qué escalones de la pirámide no están del todo cubiertas ayudándonos a identificar dónde se sitúa parte de la problemática de la persona.

En lo que respecta a la autoestima, también es imprescindible explorar el diálogo interno que mantiene la persona consigo misma, cuáles son las autoinstrucciones de ésta, si existen distorsiones cognitivas o creencias irracionales, ya que es muy probable que las haya.


Una de las técnicas que utilizo con los adolescentes es pedirles que lleven a cabo un autorregistro de sus pensamientos automáticos a lo largo de toda la semana. De está manera, determinaremos por un lado, si los pensamiento tienden a ser en su mayoría negativos y si existen distorsiones cognitivas.


En caso de que las haya, realizamos una psicoeducación sobre pensamientos automáticos, creencias irracionales y esquemas cognitivos distorsionados para que puedan entender cómo se han ido conformando esas distorsiones.

Además, utilizo la siguiente plantilla para explicar las distintas distorsiones y que ellos mismos vayan identificando sus pensamientos automáticos con éstas. Por último completo la técnica diciéndoles que generen pensamientos alternativos discutiendo con sus pensamientos automáticos (una vez que los hayan identificando), puesto que éstos últimos serán los que ayuden a la persona a valorarse de forma justa, adaptativa y adecuada.

LUCÍA: ¿Qué técnicas podrías decir que funcionan mejor, a nivel general, para trabajar en una etapa juvenil el tema de las emociones?

SARA: En la etapa de la adolescencia, es fundamental psicoeducar en relación a las emociones y trabajar el reconocimientos de éstas. Con los adolescentes utilizo mucho la técnica de los esquemas mentales o el círculo mágico.

Esta técnica engloba el pensamiento, la emoción y la acción y se pretende explicar la relación circular de éstos. A su vez, el adolescente deberá identificar que parte de los esquemas mentales toma un mayor control y cómo esto influye en su día a día. De forma que, por ejemplo, si la persona identifica que el esquema mental que predomina en él es la emoción y que por ello en numerosas ocasiones actua de forma impulsiva, se deberá trabajar la parte mas análitica y racional.

LUCÍA: A veces me pregunto si hablamos lo suficiente sobre nuestras emociones para saber exactamente cómo actuar ante ellas y en muchas ocasiones creo que los propios especialistas o profesionales de estos sectores sabemos poner en práctica con los demás, cosas que no solemos poner en práctica en nuestra propia vida. ¿A qué crees que puede deberse eso y cómo podemos cambiarlo?

Todo esto es completamente cierto y se debe a que antes de ser profesionales de la psicología, somos personas; y como tales, también erramos y en ocasiones, las situaciones nos pueden llegar a superar y por lo tanto, podemos caer en hacer una mala gestión emocional.

Es cierto, que gran parte de ello radica en que en consulta, con nuestros pacientes, damos mucha parte de nosotros mismos (nuestra vitalidad, nuestra energía, nuestro conocimiento..) y absorben otra gran parte de nosotros. Por lo que, recomiendo el autoconocimiento, la autoconciencia y el autocuidado. El saber cuando parar, descansar y tomarnos un tiempo es fundamental para cuidarnos. El incremento de actividades placenteras también es algo que nunca podemos olvidar. Incluso, en alguna ocasión, sería recomendable la supervisión clínica por parte de otro profesional para valorar en qué situación estamos.

LUCÍA: Bueno Sara, solo nos falta la última puntada para acabar la entrevista y es realizar el famoso “pececuestionario”, ¿preparada? ¡Empezamos!:

  • Libro de tu ámbito que no puede faltar en tu biblioteca: “El monstruo de las emociones” y la colección de “Qué puedo hacer cuando…” de TEA ediciones.
  • Película que recomendarías de tu ámbito: “Del revés”
  • Perfil de redes que recomiendas 100%: @blogproyecta, @pedagoque y @psico_mporienta
  • Material manipulativo que nos recomiendas para el aula: el emocionómetro y tarjetas de resolución de conflictos y habilidades sociales.
  • Un referente: muchos de los profesionales con los que he trabajado.
  • Blog que recomendarías: Blog proyecta

Ha sido genial poder contar contigo para esto, Sara. Solo espero poder seguir viéndote día a día conseguir lo que te propongas y que nuestra labor siga uniéndonos.

¡Un abrazo virtual y ánimo en tu labor!

Atención·inglés primaria

Tutifruti

¡Hola, pececitos! Arrancamos el jueves con un recurso muy animado, el “Tutifruti”

¿Qué trabajamos con este material?

Con este recurso nos centramos principalmente en la atención.

¿Cómo vamos a trabajar lo anteriormente dicho?

El uso del material es muy sencillo. La persona con la que trabajamos tiene que buscar agrupaciones de tres frutas, que pueden presentarse en horizontal, vertical y diagonal.

En mi caso, es una tarea que también uso con los más pequeños de primaria en el repaso de las frutas y los colores, tanto en castellano como en inglés, ya que cuando van haciendo agrupaciones me van diciendo qué fruta han agrupado y su color.

¿Con quién trabajaría este recurso?

Yo lo enfocaría para niños con problemas de atención principalmente, aunque, si lo usáis del modo de repaso que os indicaba, podéis trabajarlo con cualquier niño de los primeros ciclos de primaria.

Si trabajamos con niños con TDA (con o sin hiperactividad) debemos tener en cuenta que estos, en la mayoría de las ocasiones, presentan confusión e inatención, y esto supone una pérdida importante de la información que se le transmite. Pueden, además, presentar un tempo cognitivo más lento y suelen tener dificultades a la hora de memorizar y retener nueva información.

¿Qué va a ocasionar todo esto? Pues principalmente esto va a suponer que en las instrucciones orales o escritas cometan errores. De ahí que sea tan importante el trabajo mediante recursos que fomenten su atención, entre otras cosas.

Por favor, no tachéis a todos los niños con déficit de atención como niños hiperactivos, porque no siempre esto se cumple. Es más, existen tres subtipos de TDA (predominante inatento, predominante hiperactivo-impulsivo y combinado) y tan solo en dos de ellos se da el déficit de atención junto a la hiperactividad, ¡Oto día hablaremos de las características que supone por una parte la inatención y por otra al hiperactividad!.

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

Atención·Discapacidad·Dislexia·lectoescritura·necesidades educativas·Trastorno del espectro autista (TEA)

Martín el gnomo y las letras

¡Hola, pececitos! ¿Cómo ha ido la vuelta al cole?

Yo reconozco que estos días aún me están costando un poquito amoldarme a las idas y venidas, pero sé que en una semana habré recuperado la marcha, ¡no problem!

Este martes estamos en el blog para enseñaros una tarea de discriminación de letras que nos permite asentar las bases de la lectoescritura. Este material lo hemos llamado “Martín el gnomo y las letras”:

¿Qué trabajamos con este material?

Mediante este recurso, a través de diferentes formas de uso, podemos trabajar, entre otras cosas:

  • Discriminación de letras.
  • Ortografía.
  • Abecedario.
  • Asociación.
  • Imaginación.
  • Atención.

¿Cómo vamos a trabajar lo anteriormente dicho?

El material de “Martín el gnomo y las letras” es un recurso de múltiples usos. A continuación, voy a señalar algunas, pero seguro que a vosotros se os ocurren muchísimas más:

  1. Ponemos a Martín en el centro de la mesa, a un lado colocamos las letras y al otro los círculos de representación de diferentes cosas.
    El profesional o persona que esté trabajando con el usuario coloca una letra en la ventana de la casa-seta y el usuario debe buscar las palabras que se inicien con esa letra. Por ejemplo, pedimos buscar la F y debemos colocar la flor, la flauta…
  2. Misma dinámica que la anterior, pero esta vez el usuario debe buscar imágenes que contengan esa letra para hacer la discriminación. Por ejemplo, colocamos una H y tienen que buscar las palabras con H, o ponemos la V y tienen que buscar palabras que contengan la V.
  3. Cuando hayamos finalizado las anteriores dinámicas (1 o 2) podemos jugar a crear historias con las imágenes de cada letra. Por ejemplo, hemos pedido buscar palabras iniciadas por A y tenemos las imágenes de una avispa, un anillo y una abeja, pues tenemos que crear una frase con esas tres palabras, lo que fomentará la imaginación. Esa frase podemos escribirla o verbalizarla. Si la escribimos, además trabajaremos la grafía.
  4. También podemos pedir, al haber finalizados las dinámicas, que además de las palabras ya señaladas en las imágenes, nos digan más con esa letra (que inicien, contengan o acaben).

Como veis es muy versátil y podemos hacer mil cosas con el recurso, siempre y cuando tengamos claros los objetivos que perseguimos al trabajar con el usuario, al igual que sus características.

¿Con quién trabajaría este recurso?

Yo lo enfocaría para niños con necesidades educativas como puede ser discapacidad intelectual, dislexia o TEA, entre otros, siempre, como señalaba antes, teniendo en cuenta las características y los objetivos.

No todos los usos que podemos darle al material son aptos para cualquier usuario, ni son aptos para todas las etapas. Es muy importante tener eso claro para conseguir lo que buscamos.

¡Espero que os haya gustado el material que os dejamos hoy por aquí y disfrutéis mucho del trabajo con él en el aula, en casa o en cualquier lugar!

Además, recordar que todos los materiales están plastificados y eso mejora la manipulación, además de su limpieza, que en estos tiempos es más importante que nunca.

Un abrazo inmenso,

Lucía Hdez Maíllo.

cálculo·Juegos de mesa

Esperando el postre

Buenos días, pececitos, ¿Cómo se han portado los Reyes Magos este año? ¿y vosotros?  

Este jueves, el primero de año, y aprovechando que aún tenemos tiempo hasta el lunes de disfrutar nuestros nuevos juegos y juguetes, os traemos un juego muy muy divertido que llego a casa estas navidades y al que jugamos con las más pequeñas de la casa. El juego se llama “Sushi GO!”.        



¿Qué trabajamos con este material?

Con este juego trabajamos varias cosas.

Para empezar, trabajamos el cálculo: sumas, restas y multiplicación y en caso de empate también la división.

También trabajamos la atención y estrategia, porque debemos saber a qué juegan los demás para poder saber si podemos ganar) y, como siempre que jugamos, trabajamos los turnos y normas de juego.

Además, podemos sumar el trabajo por colores.  

¿En qué consiste el juego y cómo vamos a trabajar lo anteriormente dicho?  

Se trata de un juego para entre 2 y 5 jugadores, mayores de 8 años.

Dependiendo del número de jugadores se reparten 10 cartas (2 jugadores), 9 cartas (3 jugadores), 8 cartas (4 jugadores) o 7 cartas (5 jugadores).   Una vez repartidas las cartas y colocadas en tu mano, debes elegir solo una con la que quedarte. Esa carta debe permanecer bocabajo y solo puede ser levantada a la vez que el resto de jugadores, sin poder ser cambiada una vez puesta en la mesa.

Cuando has cogido la carta y ya ha sido levantada, pasamos nuestras cartas restantes a la persona que está a nuestra izquierda. Así hasta agotar las cartas. Se repiten tres rondas y en todas ellas debemos ir anotando los puntos que hacemos, para ver quién gana finalmente, que es el objetivo.  

Las cartas con las que jugamos llevan diferentes colores y en todas ellas viene anotado para que sirve y el nombre:  

*Makis, carta roja. Nos sirven para ganar 6 puntos si tenemos más que los demás o 3 si somos el segundo que más tiene. En caso de empate, se reparten los 6 puntos entre los dos ganadores.
*Tempura, carta morada. Si conseguimos la pareja de cartas sumamos 5 puntos.
*Sashimi, carta verde, si conseguimos tres cartas de esta, sumamos 10 puntos.
*Gyoza, carta azul oscuro. Suma diferente dependiendo del número de cartas de la misma que tengamos: con 1 gyoza, 1 punto; con dos gyoza, 3 puntos; con 3 gyoza, 6 punto; con 4 gyoza, 10 puntos; con 5 gyoza o más, 15 puntos.
*Nigiri, carta amarilla. Dependiendo de qué se haya hecho el nigiri cuentan más o menos: si es de calamar, 3 puntos; si es de salmón, 2 puntos; si es de tortilla, 1 punto.
*Wasabi, también es amarilla la carta, pero en este caso se triplica el valor del siguiente nigiri que saquemos, sea de lo que sea (calamar, salmón o tortilla).
*Chopstincks, carta azul clarito. Esta carta nos sirve para usar en el turno siguiente, donde podremos quedarnos con 2 cartas en vez de solo una.
*Pudding, carta rosa. Estas cartas se van juntando durante las rondas, pero solo se puntúan al final de la partida (final de las tres rondas), donde puntuamos con 6 puntos a quien más pudin tenga y restamos -6 al que menos tenga. En ambos casos, si hay un empate, los puntos se dividen entre las personas empatadas (si hay dos persona empatadas, 3 puntos para cada persona; si hay tres personas empatadas, 2 puntos para cada persona…).  

Es un juego muy muy divertido y además muy fácil y no fomenta tanto la rivalidad como otros juegos, algo que para mí es muy importante.   Podéis adquirir el juego a través del siguiente enlace por menos de 15€, ¡seguro os va a encantar!  

https://www.amazon.es/dp/B00PY78UCO/ref=as_sl_pc_tf_til?tag=lapeceradelad-21&linkCode=w00&linkId=1ca58858a2c7162fde96668d3e8d1918&creativeASIN=B00PY78UCO

Un abrazo inmenso,  

Lucía Hdez Maíllo.
Discapacidad·Entrevistas·necesidades educativas

Autoentrevista en 3, 2, 1… ¡Acción!

¡Muy buenos días, pececitos!

Como ya veníamos anunciando, abrimos el año con una autoentrevista con la que podréis conocer a quién se esconde detrás del perfil de @lapeceradeladiversidad , es decir, ¡hoy me conocéis un poquito más!  

Si el 23 de diciembre, gracias a @teaching.box , me conocíais un pasito y conocíais mis aspiraciones, hoy podréis conocer mi labor profesional y, con ello, acercaros un poquito más a mi.  

¿Que quién soy y cuál es mi labor?  

Me llamo Lucía, soy pedagoga y estoy especializada en educación y sociedad inclusivas, así como en ocio y tiempo libre de personas con necesidades educativas especiales.  

En la actualidad, soy docente de oposiciones del sector de la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León e imparto las clases de preparación para “educador de discapacitados” y “cuidador técnico de servicios asistenciales”.  

Mi labor también se encuentra en el apoyo educativo a niños con necesidades educativas y al desarrollo de su personalidad, acompañando sus aprendizajes en la vida diaria.    

¿A qué personas suelo enfocar mi intervención?  

Trabajo en especial con personas que presentan discapacidad intelectual, aunque he trabajado también con menores y adultos diagnosticados de TEA y otros entornos de la salud mental.    

¿Qué es la discapacidad intelectual y cómo podemos intervenir con las personas que presentan un diagnóstico de discapacidad intelectual?

Para mí, hablar de las personas con discapacidad intelectual es hablar de aquellas personas cuya capacidad intelectual se ve afectada significativamente, lo que provoca que no pueda desarrollarse plenamente en lo personal, social y laboral sin un apoyo.  

Antes de intervenir con una persona que presenta discapacidad intelectual, debemos tener en cuenta el grado de afectación de la persona y sus necesidades, ya que no todas las personas con una misma discapacidad presentan los mismos problemas, aunque muchos de ellos se compartan. Por ejemplo, podemos tener una persona con discapacidad intelectual que tenga problemas a nivel de lectura, pero el conteo no le resulte difícil; y otra que presente problemas de escritura, pero presente problemas memorísticos.  

No podemos olvidar tampoco que no es lo mismo trabajar con un niño con discapacidad intelectual que con un adulto.  

Muchas veces tendemos a tratar a un adulto con discapacidad intelectual como si fuese un niño, y debemos entender que los objetivos y orientaciones en el trabajo con uno u otro son muy diferentes. Si tenemos un niño, las orientaciones van a ir más encaminadas a lo académico y a lo social seguramente, mientras que, si tenemos un adulto, y sus limitaciones lo permiten, seguramente tendremos que trabajar más lo social, lo laboral y, dependiendo del momento en que se encuentre, debemos preparar para el envejecimiento.    

Creo que este último punto que he señalado es un punto clave del que muchas veces nos olvidamos: el envejecimiento. 

¿Cómo podemos preparar a una persona con discapacidad intelectual para el envejecimiento?

Una cosa muy muy importante es debemos entender que el envejecimiento de las personas con discapacidad es más prematuro, puede darse en ocasiones desde los 45 años cuando en las personas sin discapacidad intelectual no se da hasta los 65 o 70 años, y suele llegar con un proceso de deterioro muy rápido.   Este proceso de deterioro puede provocar, entre otras cosas:

– Trastornos sensoriales. Normalmente tienen que ver con la audición y la visión.
– Trastornos cognitivos. Se endurecen sus limitaciones cognitivas y pueden producirse demencias y delirios.
– Trastornos emocionales. Se dan episodios de tristeza, irritabilidad y cambios de humor en muchas ocasiones.
– Trastornos físicos. Se suman el cansancio y las limitaciones a nivel de movilidad.  

Teniendo en cuenta lo señalado aquí y todo aquello que podemos considerar que puede sumarse teniendo en cuenta que las limitaciones que tiene esa persona en su juventud pueden verse agravadas en su envejecimiento, debemos intervenir cada uno desde su ámbito, pero siempre llevando a cabo un trabajo multiprofesional.  

Yo suelo trabajar, en tercera edad, sobre todo en el ámbito de las emociones y en al ámbito de las pérdidas y deterioros de memoria.

En el caso de la memoria, debemos buscar materiales adaptados a la situación en la que se encuentre la persona.  

En mis trabajos con personas con discapacidad intelectual de tercera edad, siempre me ha gustado utilizar la baraja de cartas como material para trabajar la memoria (deben saber relacionar cartas con figuras y trabajar la memoria matemática), pero también uso materiales como los sudokus de letras, para trabajar no solo las mismas sino la lógica y el razonamiento, entre otras cosas. Este último material puedo compartirlo en el blog algún día para que le echéis un ojo, ¡es muy divertido!  

No puede faltar tampoco un “Quién está ahí”. Dividimos la sala en dos equipos, apoyados de un profesional cada uno, y se entrega una fotografía de un profesional o usuario a cada equipo. Solo con preguntas en las que contestamos “sí “o “no” hay que adivinar qué persona se encuentra en la tarjeta del otro grupo.  

Puntos clave de cualquier juego en el trabajo con personas con discapacidad intelectual:

– Trabajar con apoyos visuales y auditivos. Por ejemplo, en el juego de quién está ahí, no necesitamos apoyo auditivo para las preguntas, pero podemos escribir las que se van haciendo en una pizarra para que todos puedan verlo, como refuerzo visual.
– Dar pautas sencillas y concretas. Este juego me gusta mucho porque es tan simple como dar un si o un no y las preguntas al ser formuladas por ellos, son más simples y se adaptan a su entendimiento.
– El profesional que participe, debe ser un guía y fomentar la participación de todos y cada uno de los usuarios presentes.  

Lo que pretendemos a través de este tipo de juegos y materiales es que las personas con discapacidad intelectual atrasen su deterioro lo máximo posible y que puedan seguir siendo autónomas en la mayor medida. ¡Hay miles de formas de trabajar la memoria y seguro que se os ocurren muchas más!  

¿Y en cuanto al trabajo de las emociones con personas con discapacidad intelectual?

Dejadme deciros que, en este ámbito, tengan o no discapacidad intelectual, tenemos manías horribles.   Muchas veces, cuando vemos a una persona mayor triste o enfadada tendemos a decir eso de “déjale, siempre está así” o “es la edad, no pasa nada”. Si trabajáis conmigo, olvidaros de decir eso a mi lado, por favor.  

En una persona con edad avanzada, si le sumamos una discapacidad intelectual a mayores, debemos trabajar las emociones al mismo nivel que un niño. La diferencia es que los niños no suelen dejar salir sus emociones por que no saben y debemos enseñarles, en la mayoría de los casos, y las personas mayores, por el contrario, suelen no hacerlo por vergüenza de “como puedo sentir yo esto, van a decir que es una bobada”. Que, ¡ojo!, la mayoría de las veces somos nosotros quienes impulsamos esos sentimientos negativos con frases como las que señalaba más arriba. Porque no solo las decimos, sino que en muchos casos actuamos como si ellos no estuviesen delante. ¡ERROR de los grandes y, encima, poca educación y consideración!  

En muchos de los casos, el sentimiento que más experimentan las personas con discapacidad, a las que sumamos en este apartado el envejecimiento, es la soledad. Este es un sentimiento que puede ser derivado, por un lado, porque se encuentren en un área residencial y estén lejos de la familia; por otro, porque no se les escucha. Escuchar, que no oír.  

A través de los juegos conjuntos que señalábamos anteriormente, como el “quién está ahí”, podemos conseguir que no sienta soledad puesto que se ve más cercano y apoyado en el resto de usuarios, pero no podemos olvidar que eso no es suficiente.   Como decía, debemos escuchar o hacer que se les escuche.  

¿Cómo podemos hacerlo?

Pues, por ejemplo, cada mañana se les puede preguntar qué tal están, cómo se sienten y qué les hace sentir así. O, cuando estén contando cosas que les gustan o les disgustan pararnos a escucharlos atentamente. Si en ese momento tenemos prisa, nada de decir un “ya luego si eso me lo cuentas”, no, es mejor un “¿porque no te pasas a las X horas y me lo cuentas?”.  

En muchos lugares, por muy raro que suene, están prohibidos los besos y los abrazos a los usuarios. Entiendo hasta cierto punto la línea que hay que dibujar, en especial si queremos trabajar la intimidad, pero de vez en cuando debemos recordar que trabajamos con personas y, a muchos en este mundo, no hay nada que nos siente mejor que un abrazo cuando nos sentimos solos, ¿porqué con ellos iba a ser diferente? ¿Quién mejor que un profesional que se tira la mayor parte del día con ellos para demostrarles que no están solos?  

La verdadera calidad de vida de una persona con discapacidad intelectual, se alcanza cuando sus áreas personal y social, en especial, se ven cubiertas. Permitir que una persona se sienta sola, es hacer tambalear ambas áreas y, por lo tanto, privarles de una calidad.  

Bueno, creo que hoy me habéis podido conocer un poquito más profesionalmente hablando y…. como yo no iba a ser menos, me animo a realizar el “pececuestionario” como broche final de la entrevista:  

Libro de discapacidad intelectual que no puede faltar en mi biblioteca: AAIDD (2010). Es mi “amén” de la discapacidad intelectual.
Película que recomendaríais del ámbito de la discapacidad: fan incondicional de la película “rain man”, aunque recomiendo también el cortometraje de “cuerdas”.
Perfil de redes que recomendáis 100%: Creo que sabéis que soy fan de perfiles como @unamiradaespecialblog_, @teaching.box, @trastea_, @mariapedagogia_, @_matematicasy … la verdad es que no tengo uno concreto, sino que dependiendo del ámbito que busque en el momento que busque, me guío por ellas. Pero hoy os animo a que sigáis a algunas cuentas más nuevas para mí como @divergogia, @hablemosdepedagogía @espurnes.pedagogiques o @pedagotrasteando
Material manipulativo que recomiendo: Podemos trabajar muchísimas cosas dependiendo del área en el que nos encontremos, pero creo que el ámbito del manejo de las monedas es fundamental trabajes con quien trabajes. El cálculo, por lo tanto, es muy importante, por lo que os recomiendo, por ejemplo, la pecera de Flounder, uno de nuestros materiales estrella. Es sencillo, trabajas conteo y relación número escrito-cantidad, entre otras cosas.
Un referente: No creo que tenga un referente concreto sobre nada, me pasa un poco como con los perfiles en las redes: acudo a uno u otro dependiendo de lo que busque, o asimilo conocimientos importantes de muchos quedándome con las ideas clave para formar la mía propia.
Revista que recomendaríais: suelo ser de las que revisan una de las referencias en psicología y cáncer: la revista psicooncología.
Blog que nos aconsejáis: los pertenecientes a los perfiles de redes que más arriba recomendaba.  


Ojalá que la entrevista de hoy os haya hecho sentirme más cerca y que pronto todo lo que está sucediendo en estos tiempos nos permita reunirnos y conocernos en persona. Yo, de momento, seguiré compartiendo y dedicándome a todo aquello que me ilusiona y seguiré atendiéndoos en el perfil de Instagram @lapeceradeladiversidad o en mi correo electrónico lapeceradelariversidad@gmail.com  

¡Abrazos gigantes para todos!